domingo, 25 de enero de 2015

La población de tigres en India se recupera


Fantásticas noticias las que han llegado esta semana desde India. Los datos oficiales del último censo realizado y publicados la esta semana hablan de un incremento en la población de tigres en India del 30% en los últimos cuatro años hasta alcanzar una población actual de 2.226 tigres de Bengala. La noticia es sin duda fantástica, pero no deja de sorprenderme en los malos tiempos que corren para los animales más emblemáticos de la fauna mundial. Elefantes y rinocerontes son diezmados  a ritmo frenético en el continente africano. Este último es sin duda el que peor lo tiene. Sólo en Sudáfrica, en el año 2014 han sido asesinados en manos de furtivos 1.215 rinocerontes, el doble que en 2012. Hace siete años, la cifra era de sólo 13 (2007). Imperdonable en cualquier caso por pocos que fueran, el mercado negro que se mueve en torno al cuerno del rinoceronte le está llevando a una extinción garantizada en pocos años. El ritmo actual maneja la sobrecogedora cifra de ¡¡ 1 rinoceronte muerto por la caza furtiva cada 7 horas !!, y esto sólo en Sudáfrica. Absolutamente tremendo. Durante mis viajes a Sudáfrica he tenido la ocasión de vivirlo muy de cerca, como tuve ocasión de contaros en este post.

2.226  Tigres de Bengala
El contrapunto positivo lo encontramos a día de hoy en el continente asiático, en lo que al tigre de Bengala y la recuperación de la especie se refiere. No están las cosas para tirar cohetes, pero siempre es mejor hablar de aumentos cuando de la vida de especies tan amenazadas y escasas se trata. En el caso del tigre las cifras son bien diferentes. El censo que realiza cada tres años la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre (NTCA) en India permite coger aire a la especie, que ha pasado de los 1.411 tigres en 2008, a los 1.706 individuos en 2011 y los 2.226 tigres en 2014. Nada menos que un aumento del 30% entre 2011 y 2014. Los esfuerzos realizados por el Gobierno y las estrictas medidas de gestión llevadas a cabo están dando sus frutos.  Además, es la primera vez que se ha podido fotografiar al 80% de la población de tigres (1.540 individuos). El resto de datos se han obtenido mediante cámaras en zonas solitarias y estimaciones estadísticas (a través de extrapolaciones, etc.). La parte negativa hace referencia a que no existen apenas tigres fuera de los bosques de estas zonas protegidas, fruto sin duda de la presión humana.

Por estados, Karnataka con 408 tigres es el estado que presenta la mayor población del felino, seguido de Uttarakhand (340), Madyha Pradesh (309), Tamil Nadu (229, Maharashtra (190), Assam (167), Kerala (136), y Uttar Pradesh (117). La cifra hace referencia a los tigres de 1,5 años de edad, pues durante el primer año de vida presenta una tasa de mortalidad alta que no haría fiables los datos.

De esta forma, la mayor cantidad de tigres en India estaría en el sur del país. La región Western Ghats, con 776 individuos entre los estados de Kamataka, TN, Kerala y Goa. Esta región del país ha mostrado un incremento del 45%, pasando de los 402 tigres de 2006 a 534 (2010) y 776 (2014). La India central y Eastern Ghats (estados de AP, C’garth, Madyha Pradesh, Maharashtra, Odisha, Rajasthan y Jharkland), donde tradicionalmente más animales había, muestra un moderando ascenso del 14% después de haberse mantenido estable durante los últimos ocho años (601 en 2006 y 2010, y 688 en 2014). Las Colinas del NE y las planicies de Brahmaputra, con los estados de Assam, Arunchal, Mizoram, WB norte, NE Hills y Brahmaputra, ha crecido un 36% pasando de 100 tigres en 2006 a 148 en 2010 y 201 en 2014. La vecina parte de Shivalik-Gangetic Plain (Uttarakhland, UP y Bihar) contaba en 2006 con 297 tigres, que pasaron a ser 353 en 2010 y 485 en 2014, lo que significa un aumento del 37% en su población del gran felino asiático. Por último, los Sundarbans tienen 6 tigres más ahora que en 2010 (aumento 9%) pasando de 70 a 76 individuos.

También se han hecho públicos los estudios sobre la calidad de las reservas de tigre que forman parte del Proyecto Tigre. Se han estudiado un total de 43 reservas entre parques nacionales y santuarios, calificándolos según su “salud” en cuanto a tigres y calidad hábitat en:
* Muy buena: Annamalai, Bandipur, Corbett, Kalakad-Mundanthutai, Kanha, Melghat, Mudumalai, Nagarhole, Panna, Parambikulam, Pench (Mah), Pench (MP), Periyar, Satpuda, Sundarbans, Tadoba-Andhari y Valmiki.

* Buena: Bandhavgarh, Bhadra, Biligiri, Ranganatha Temple, Buxa, Dampa, Dandeli-Anshi, Dudhwa, Kaziranga, Manas, Nagarjunsagar-Srisailam, Pakke, Ranthambore, Sahyadri, Sanjay-Dubri, Sariska y Sathyamanglam.

* Razonable (prometedor): Achanakmar, Indravati, Kawal, Mukundara Hills, Namdapha, Nameri, Palamau, Satkosia, Similipal y Udani-Sitanadi.

Las reservas que han mejorado su estatus, pasando de “bueno” a “muy bueno” en el censo 2014-2015 son Tadoba-Andhari, Pench and Melghat. En 2005-2006 cuando se estudiaron 28 reservas, Melghat era valorada como “pobre” mientras que Tadoba-Andhari y Pench alcanzaban el estatus de “satisfactorio”. En el censo (2010-2011; con 38 reservas analizados) las tres ya eran consideradas “buenas”, alcanzando el máximo calificación en los últimos resultados obtenidos este año.

Hay que destacar la importante subida de la reserva del Sahyadri, en el oeste del estado de Maharastrha, que en los últimos tres años ha pasado de “razonable-prometedor” a “bueno” en 2014-2015.

Buenos aires para los últimos leones asiáticos
También vienen buenos datos desde el estado de Gujarat para los pocos leones asiáticos que quedan en el planeta y que viven en el parque nacional Gir. En el caso del león de Gujarat, los censos  se realizan cada cinco años y también ha mostrado una mejoría poblacional, pasando de los 300 leones en el año 2000 a 359 leones en 2005 y 411 individuos en 2010. El próximo censo se realizará este año, entre el 2-7 de mayo de 2015 y se realizado sobre un área de 25.000 kilómetros en Saurasthra. En años anteriores la superficie era sensiblemente menor: 5.000 kilómetros cuadrados en 2000 y 10.000 kilómetros cuadrados en 2010. El santuario del parque nacional Gir abarca sólo 1.800 kilómetros cuadrados del amplia área que será objeto de estudio este año, censo que se llevará a cabo sobre todo con observación directa y combinando ésta con el posicionamiento global y la fotografía.


Una noticia de este calibre para los grandes felinos asiáticos, bien merecía un post. Estamos de enhorabuena y esperemos en 2018-2019 los resultados sean aún más satisfactorios, lo que pasa sin duda por recuperar hábitat perdido para estas especies.

miércoles, 21 de enero de 2015

Experiencias en la naturaleza India

El tigre centra los safaris fotográficos del viaje
Sea uno viajero consumado o no lo sea, en el currículum de destinos no debe faltar un viaje a India. Viajar a India es algo que debe hacerse al menos una vez en la vida. Digo al menos porque la India no es un destino cualquiera, o no te gusta o te enamora para siempre. Sus colores, sus olores, sus monumentos, sus gentes, sus mil y una religiones, sus mil  y una formas de vivir la vida, la relajación, el encuentro con uno mismo y con los demás, etc. Podría seguir eternamente enumerando las posibilidades que ofrece India al visitante en forma de experiencias. En ningún otro país he visto el patrimonio monumental que he visto aquí: templos, palacios, fortificaciones… la lista es igualmente inigualable. Un patrimonio cultura e histórico-artístico que desde luego va mucho más allá del Taj Mahal. A India vuelvo siempre que puedo y los últimos años ha sido uno de los fijos en mis viajes de autor con Ecowildlife Travel. Este año será en Semana Santa (28 marzo al 6 abril).
 
Sambares

Algo se mueve entre la vegetación... en el reino del tigre de Bengala.


Pero mis viajes a India son diferentes. Al menos diferentes al resto de los programas habituales de viaje.  Están centrados en la naturaleza de este subcontinente. Si impresionante es su lista de monumentos, no os podéis hacer una idea de lo espectacular que es su patrimonio natural, su biodiversidad, sus paisajes. Por algo es uno de los 17 países Megadiversos del planeta.
No puede faltar una visita al Taj Mahal

De safari por Kanha

Bien es cierto que India, con su enorme población, tiene una cara más dura, la de la miseria que se agolpa en las ciudades. De nuevo ahí soy afortunado pues los parques nacionales que visitamos, como la mayoría del programa, están en el ámbito rural, donde no existe esa miseria. Es una India mucho más amable para el corazoncito y los ojos del turista en ese sentido. Es la India de los saris, del hábitat del tigre de Bengala, de los campos cubiertos por las plantaciones de mostaza, de sus bosques de sal y bambú, de sus selvas…Es la India de las especias y las especies.  Y hablando de selvas, ése es el hilo conductor del viaje para Semana Santa, visitar los escenarios naturales donde el célebre premio Nobel literario R. Kipling basó su novela “El Libro de la Selva”, que no son otros que los parques nacionales del Madhya Pradesh. El encuentro del tigre es el plato fuerte del viaje, pero al igual  que no todo es el Taj Mahal, no todo son tigres en la naturaleza del subcontinente. El menú no es de plato único, está formado por otros suculentos atractivos como leopardos, dholes, osos bezudos, chacales, hienas, y una larga lista de herbívoros, desde la presa favorita de los depredadores indios: el chital (ciervo moteado o ciervo axis) hasta el enorme bisonte indio pasando por el sambar, el barashinga, etc. Por no hablar de la interminable lista de aves, encabezada por el ave nacional del país: el pavo real.
Carraca


El primero de los parques nacionales es Bandhavgarh. Allí viven alrededor de 50 tigres en un parque relativamente pequeño teniendo en cuenta que todo en este país suele ser grande, también la extensión de sus espacios protegidos. Es por ello que Bandhavgarh suele considerarse como el mejor lugar para safaris fotográficos en busca de tigres. Yo también soy de los que cree que así es.

Tigre en Bandhavgarh

El Parque nacional Kanha es el siguiente paraíso natural a visitar. Precioso. Mucho más forestal, este gran bosque de árboles de sal y bambú es el hogar de casi un centenar de tigres. Es cierto que el tamaño de Kanha es mucho mayor que Bandhavgarh, pero siempre que he ido a este parque he tenido la fortuna de encontrar al majestuoso felino. Kanha es además el mejor lugar para ver bisontes indios y el único sitio donde es posible observar al barashinga o ciervo de los pantanos.

Desde el centro de India damos un salto al Rajasthan, donde nos aguarda por supuesto una visita imprescindible en cualquier viaje a India: el Taj Mahal. Esta magna obra arquitectónica, la mayor demostración de amor plasmada en un edificio jamás realizada, es el monumento más hechizante que he visto nunca. Son varias veces las que he tenido la suerte de tenerlo ante mis ojos y no me preguntéis por qué, pero siempre me pasa lo mismo: es imposible apartar la vista de esta preciosidad de mármol blanco repleto de piedras preciosas incrustadas. La perfección absoluta. En la ciudad de Agra, también visitamos otro Patrimonio de la Humanidad, el Fuerte Rojo, y a una hora por carretera llegamos a Bharatpur donde se encuentra el antiguo terreno de caza de los mahajarás que hoy es el parque nacional Keoladeo, el humedal más importante del continente asiático. Una auténtica joya para los amantes de la observación de aves. Si te gusta el birdwatching, Keoladeo te romperá todos los  esquemas en cuanto a los lugares visitados hasta ahora. Pocas veces un enclave tan pequeño tiene tanta vida y tanto que ver por metro cuadrado.
Langur

Si te apetece vivir estas experiencias en la naturaleza India, a continuación te esbozo el que será el itinerario del viaje y si quieres más información, no dudes en contactarme:
1º día: Madrid-Delhi
2º día: Llegada Delhi  y vuelo a Jabalpur. Traslado por carretera a parque nacional Bandhavgarh.
3º día: Safari de mañana y de tarde en Bandhavgarh.
4º día: Safari de mañana en Bandhavgarh y paseo birdwatching por la tarde.
5º día: Traslado por carretera al parque nacional Kanha. Safari de tarde en Kanha.
6º día: Safari de mañana en Kanha y paseo birdwatching por la tarde.
7º día. Safari  de mañana en Kanha y traslado por carretera a Jabalpur para vuelo de regreso a Delhi. Noche en Delhi.
8º día: Traslado por carretera a Agra. Visita del Fuerte Rojo y del Taj Mahal.
9º día: Traslado por carretera a Bharatpur y visita en rickshaw al parque nacional Keoladeo. Por la tarde traslado por carretera a Delhi para tomar vuelo de regreso a Madrid.
10º día: Llegada a Madrid
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lunes, 12 de enero de 2015

Ponta do Rosto, mirando al mar

Mirador Ponta do Rosto, vista hacia la Ponta de Sao Lourenço

Pocos miradores ofrecen una visión tan diferente a oriente y occidente. Colgado en la vertiente norte de los acantilados de la península de Sao Lourenço, el mirador Ponta do Rosto recompensa al visitante con una panorámica de 360 grados sublime y absolutamente diferente en los cuatro puntos cardinales.
Visión hacia el oeste.

La diferencia más notable se obtiene a izquierda (oeste) y derecha (este), con una visión impactante de los altos acantilados que se descuelgan desde los 743 metros de altitud del pico da Coroa, en la costa septentrional de Machico si miramos hacia el oeste y de los mucho más bajos pero no menos espectaculares acantilados e islotes de la Punta de Sao Lourenço hacia el este. En este segundo caso, la nota impactante –además de la sensación de asomarse al abismo del bravo Atlántico-, la ponen los colores rojizos de la tierra, que son fruto de la actividad volcánica de Madeira. Islotes, pináculos, repisas multicolores forman junto al azul marino y al azul celeste, una bella impronta que a buen seguro no os cansaréis de fotografiar.
El mirador se emplaza sobre los suelos volcánicos de la península de Sao Lourenço


Al mirador do Rosto se llega por la misma carretera que desde Caniçal conduce hasta la Punta de Sao Lourenço. Una rotonda ofrece la posibilidad de desviarse a un mirador (sin especificar que es el del Rosto) o continuar hacia la punta. El mirador es en realidad doble, con una zona acondicionada mirando al este y otra a unos 50 metros  que hace lo propio hacia la izquierda. Sin duda uno de los mejores miradores de Madeira. Indispensable.

miércoles, 7 de enero de 2015

Punta de Sao Lourenço, la otra Madeira

 
Bahía de Abra, en la Península de Sao Lourenzo
En el extremo noreste de la isla de Madeira, una pequeña y fina península rompe con los tópicos madeirenses. Allí no reina el verde de la exuberante vegetación que tapiza el resto de la isla y, apartada del corazón montañoso de Madeira donde las nubes quedan atrapadas, el sol suele lucir gran parte del año. Es la península o punta de Sao Lourenço y se trata sin duda de una de las visitas indispensables en cualquier recorrido por la isla. A la punta de Sao Lourenço se llega fácilmente en vehículo pero para conocerla bien es preciso caminarla. Una ruta senderista conocida como la vereda de Sao Lourenço y señalizada como PR-8 permite disfrutar al máximo de la península en un recorrido de unas tres horas. Aunque de trazado ondulante, el sendero está bien acondicionado y no es difícil. Es una de las rutas senderistas clásicas en la isla.
 
Al fondo, Pico do Furado.
La península, como el resto de la isla, es de origen volcánico, pero quizá aquí, debido a la rala cobertura vegetal se aprecia mejor que en ningún otro lado el suelo volcánico, formado por coladas basálticas y, en menor medida, formaciones sedimentarias calcáreas. La península en su conjunto está declarada Reserva Natural y se engloba dentro del Parque natural de Madeira. Cuenta con un interesante patrimonio natural, diferente al resto de la isla, formado por 138 especies de plantas (31 endémicas) y una lista de especies de fauna integrada por el único reptil de la isla: la lagartija de Madeira, la presencia ocasional de la foca monje, y una importantísima representación ornitológica, siendo un lugar de nidificación para la gaviota patiamarilla, la pardela cenicienta, el paíño de Madeira y el charrán común.
 
PR.8, Vereda de Sao Lourenzo
El paisaje de la península es soberbio, presidido por los imponentes acantilados que se divisan desde el sendero y también desde un par de miradores estratégicos. El primero es el cercano al aparcamiento emplazado donde finaliza la carretera que lleva hasta la punta. Desde aquí se obtiene una amplia  panorámica sobre la bahía de Abra (Baía d’Abra), el Pico do Furado y su arco natural, la isla del faro (Ilhéu do Farol) y el resto de islotes. También en lontananza las islas Desiertas.
Desde el aparcamiento se accede a pie hasta el mirador de Pedra Furada, colgado sobre los acantilados septentrionales de la península. Otros miradores a lo largo de la senda son Estreito y Morro do Furado.



El segundo mirador, conocido como mirador Punta de Rosto, es aún más imponente. En el próximo post lo podréis comprobar…

martes, 23 de diciembre de 2014

Madeira, acantilados de laurisilva y agua

 
Cascada Velo de Novia
A 860 km de Lisboa emerge la isla de Madeira, un vergel botánico de origen volcánico caracterizado por su escarpado relieve. Sus montañas, como ocurre con las islas Canarias occidentales, sirven de barrera natural a la humedad oceánica traída por el viento alisio, que transforma la humedad en nubes y éstas en lluvia horizontal, germen de la laurisilva. A este bosque de laureles dedicaré un post futuro, ahora sólo quiero diferenciar las dos vertientes de Madeira, la norte, mucho más verde y cubierta de laurisilva, y la sur, con más horas de sol.


Casi el 70% de la superficie de la isla principal del archipiélago: Madeira, que da nombre a este puñado de islas atlánticas formadas por Madeira, Porto Santo, las islas Desiertas y las islas Salvajes, es parque natural (parque natural de Madeira). Un espacio natural protegido eminentemente interior pero que toca al mar en dos zonas: los acantilados al norte de Machico y la península de San Lourenzo por una parte (este de Madeira) y por otra el tramo de costa entre Sao Vicente y Porto Moniz, al noroeste de la isla. En este último enclave quiero detenerme hoy. Se trata de un espectacular tramo de 16 kilómetros de acantilados sumamente verticales, cubiertos por el verde de la laurisilva y regado por infinidad de cascadas que se descuelgan por los barrancos costeros, especialmente en la franja entre Sao Vicente y Seixal. Sólo en este tramo existen una decena de cascadas.
 
Cascadas cerca de Seixal


Desde 1950 hasta comienzos de este siglo, durante cincuenta años estuvo abierta al tráfico una de las carreteras más impresionantes de Europa, la que recorría esos 16 kilómetros de acantilados, muy estrecha (sólo se podía circular en sentido Seixal) y siempre bajo el riesgo de desprendimientos. Hoy está cerrada y sólo es posible recorrerla a pie. En su lugar, el nuevo asfalto con una serie de modernos túneles perforan estos paredones y ofrecen a ratos vistas al bravo atlántico y a algunos de los puntos más fotogénicos del trazado. Este es el caso del mirador de la cascada del Velo de la Novia, un torrente de agua que cae directamente al mar. No es la cascada más alta ni más larga pero si la más célebre de esta aislada parte de la isla, símbolo natural de un tramo de acantilados que, con carretera o sin ella, sigue estando entre los más espectaculares del mundo.